Confiando en Dios con Nuestras Finanzas

Press Release

A medida que nos acercamos a la venida del Señor, la Biblia nos dice que los corazones de los hombres desfallecerán por temor. Pero la Biblia también nos dice a aquellos de nosotros que somos cristianos que no debemos temer. Sin duda ha escuchado mucho recientemente que debemos confiar en Dios. Necesitamos confiar en Él, Él nos va a cuidar y nos va a proteger. Confiemos en Él, que Él sabe mejor que nosotros. Dios sabe lo que está haciendo. Muchos pueden estar en pánico debido a lo que está sucediendo en el mundo hoy. Pero le aseguro que Dios no está en pánico. Esto no es una sorpresa para Él.

Necesitamos confiar en Dios con nuestro cuerpo físico, con nuestro espíritu y con nuestra mente para que Dios nos mantenga en perfecta paz.

Como Tesorero General, me han pedido que hable acerca de nuestras finanzas. Así como confiamos en Dios para nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu, debemos confiar en Dios para nuestras necesidades financieras en este momento en que vivimos. Muchos en todo el mundo tienen la orden de quedarse en casa, lo que significa que no reciben salario porque no pueden trabajar. Debemos recordar que nuestro Dios es el dueño de los millares de animales en los collados. Sigue siendo el proveedor de todas nuestras necesidades. Podemos pensar que necesitamos nuestro trabajo para pagar nuestros recibos. Pero Dios no necesita de su trabajo para pagar sus recibos. Él necesita que confíen en Él.

Además, muchos no pueden ir a la iglesia debido a las regulaciones que los restringen. Esto puede poner a una iglesia local en apuros financieros. Muchas iglesias son pequeñas y dependen de cada ofrenda solo para mantener las luces encendidas. Si le es posible, continúe dando sus ofrendas a su iglesia local, a sus Oficinas de Estado/Región/nación y al Cuartel General. El trabajo debe continuar funcionando en todos los niveles. Y, por supuesto, esto requiere finanzas.

Como usted ya sabe, este mes de marzo es dedicado a las Misiones Mundiales. La necesidad que tenemos de ir a todo el mundo con la verdad como La Iglesia de Dios es muy grande. Hay muchos que tienen hambre de la verdad y llaman y quieren que la Iglesia vaya y les enseñe la verdad. Hagamos todo lo posible para que la Iglesia pueda hacer esto exactamente. Para escuchar el llamado macedonio que se está escuchando en todo el mundo. No deje que este momento de problemas nos haga cerrar las manos hacia Dios.

La necesidad es grande en cada nivel en la Iglesia. Seamos fieles en nuestros diezmos y ofrendas y Dios será fiel hacia nosotros. Yo sé que Dios va a bendecir nuestra fidelidad y la obediencia a Su Palabra.

Estamos orando por todos ustedes aquí en el Cuartel General para que Dios los proteja, les de paz, y supla cada necesidad.

Que Dios les bendiga.