25 de febrero de 2026 • Robert J. Hawkins, hijo
La Convención Nacional de Nicaragua 2026 Despierta el Entusiasmo del Evangelismo en medio de Crecientes Desafíos

Nicaragua es el país más grande de Centroamérica, y limita al norte con Honduras y al sur con Costa Rica. Posee una rica historia que incluye civilizaciones anteriores a Cristóbal Colón, la colonización española y el largo camino hacia la independencia en el siglo XIX. Geográficamente, es conocido por sus lagos, volcanes y hermosas costas del Pacífico y el Caribe. Su capital es Managua y el país tiene una población de alrededor de 6.8 millones de personas. Económicamente, Nicaragua depende en gran medida de la agricultura, los textiles y, cada vez más, del turismo.
Del 9 al 11 de enero de 2026, La Iglesia de Dios en Nicaragua se reunió para la Convención Nacional bajo el competente liderazgo del Obispo Luis Zeledón Gadea. Aproximadamente 650 miembros y amigos se reunieron para ser inspirados por el Espíritu Santo con respecto al lema de la Convención: «¡Encendiendo el Fuego del Evangelismo! En inglés se diría: “Lighting the Fires of Evangelism!”. ¡Y nos alegra informar que el fuego del Espíritu Santo arde en Nicaragua! La predicación fue sólida, la Convención estuvo bien organizada, los impulsos de los auxiliares fueron excelentes, los jóvenes de la BLV estuvieron presentes con gran entusiasmo y los altares estaban llenos.
Parece haber una excelente combinación de sabiduría, experiencia, juventud y fervor en Nicaragua. Durante la Convención, el Obispo Zeledón presentó a seis nuevos pastores y sus congregaciones, quienes llegaron a La Iglesia de Dios el año pasado provenientes de una organización que nunca antes había estado asociada con nosotros. ¡Ciertamente, las profecías del fin de los tiempos se están cumpliendo ante nuestros ojos! Nuestras damas de la BMF trabajaron arduamente y, con la ayuda de Dios, alimentaron muy bien a la gran multitud. ¡Gracias, BMF! Les aseguro que no hay cocina, ni física ni espiritual, como la cocina de La Iglesia de Dios. La Convención también tuvo la bendición de escuchar los mensajes del invitado el Supervisor Nacional de Costa Rica, Obispo Moisés Artola Méndez, y del Pastor el Intérprete del Cuartel General, José Joaquín Panchame Montoya, de California. Al final, se informó que tres fueron salvos, nueve santificados, cinco sanados divinamente y dos se unieron a La Iglesia de Dios. ¡Alabado sea el Señor!
Por favor, no se olviden de los santos de Dios en Nicaragua, quienes enfrentan situaciones cada vez más difíciles y peligrosas y necesitan la sabiduría, la ayuda y la protección del Señor. “Y como los trajeron, los presentaron en el concilio: y el príncipe de los sacerdotes les preguntó, Diciendo: ¿No os denunciamos estrechamente, que no enseñaseis en este nombre? y he aquí, habéis llenado á Jerusalem de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de este hombre. Y respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es menester obedecer á Dios antes que á los hombres. El Dios de nuestros padres levantó á Jesús, al cual vosotros matasteis colgándole de un madero. A éste ha Dios ensalzado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar á Israel arrepentimiento y remisión de pecados. Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios á los que le obedecen” (Hch. 5:27-32). ¡Que Dios bendiga a La Iglesia de Dios en Nicaragua y en todo el mundo!

















