30 de marzo de 2026 • Sharon Griffin
La presencia de Dios inunda el Camp Mokule’ia en un fin de semana de poder y propósito

El Campamento de Familia Aloha, se llevó a cabo del 6 al 8 de febrero de 2026 en el Campamento Mokule’ia, situado en la Costa Norte de O’ahu, Hawái, fue una reunión poderosa y llena del Espíritu, marcada por la adoración, la sana doctrina, la sanidad divina y un claro llamado a alistarse en el ejército victorioso de Dios. Con 34 presentes, e invitado especial de el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, el campamento fue una bendición tremenda y un testimonio de la fiel dirección de Dios.
Dios nos guió con gracia hasta un campamento hermoso y asequible en la apartada playa de Mokule’ia. El ambiente pacífico proporcionaba el escenario perfecto para la adoración, la comunión y la presencia de Dios. Los residentes de habla Hispana y nativos se unieron a nosotros con gran entusiasmo, alegrándose de formar parte de lo que Dios estaba haciendo durante todo el fin de semana.
El campamento se abrió con dos sermones: “Sí, Señor: ¡Fiel Obediencia a Nuestro Comandante!» y “Noches en el Cuarto de Guerra”. Estos mensajes conmovieron a los corazones hacia la rendición total y la obediencia fiel a nuestro Comandante y Jefe, Jesucristo, y nos invitaron a entrar en el Cuarto de Guerra en oración hasta que llegue la victoria y la batalla esté ganada.
El sábado comenzó con un devocional matutino centrado en construir sobre la Roca en lugar de sobre la arena, desafiando a los presentes a establecer sus vidas firmemente sobre el fundamento inquebrantable de la Palabra de Dios. Manteniéndonos en el tema del campamento, los “soldados” recibieron entrenamiento espiritual esencial a través de las siguientes clases:
- “La Cadena de Mando—La Divinidad”
- “No Mas Desaparecidos—Perdonados y Redimidos”
- “Santidad en las Filas—Por Qué Importa la Santificación”
- “Empoderados Para la Misión—El Poder 212 Grados del Espíritu Santo”
Estas sesiones ofrecieron enseñanzas doctrinales que animaban a los “soldados” a seguir los mandamientos de Dios para vivir victoriosos.
Durante la sesión del sábado por la tarde, mientras el personal cantaba “Él Habita”, el poder de Dios cayó enormemente. ¡Fue un verdadero derramamiento pentecostal! Muchos lloraban y clamaban a Dios por más de SU poder, mientras los corazones se conmovían profundamente por este movimiento del Espíritu Santo. La realidad de la presencia de Dios era innegable. Algunos comenzaron a marchar como si respondieran a una orden celestial, otros salieron al pasillo de su asiento para adorar a Dios, y algunos quedaron asombrados, sabiendo que estaban experimentando algo que nunca habían sentido. Sin embargo, cada uno respondió lo mejor que pudo, todos deseando más de Dios. Una de las damas hawaianas declaró que había estado orando para que llegara el avivamiento a la isla y, con lágrimas corriendo por su rostro, dijo: “¡Ha llegado el avivamiento!” Compartió que no había presenciado nada parecido desde que era una niña pequeña. Mientras hablaba, el Espíritu de Dios nos conmovió a todos a lágrimas. Fue un momento inolvidable, recordándonos a todos que el llamado que sentimos por Hawái es real, confirmando que Dios está preparando los corazones de la gente y preparando una cosecha para Su gloria.
Las sesiones de diversión del viernes por la tarde y del sábado por la tarde también fueron grandes momentos de compañerismo. A nuestros campistas les encantaron los juegos divertidos, incluyendo el de “las traes con globo”.
El mensaje del sábado por la noche habló sobre la sanidad divina, seguido por una línea de oración. El Señor confirmó Su Palabra cuando varios recibieron Su toque sanador divino. Un testimonio especialmente poderoso fue el de una mujer que tenía el hombro lesionado y no podía levantar el brazo por encima de la cabeza. Tras pasar por la línea de oración, testificó al día siguiente sobre el poder sanador de Dios mientras levantaba el brazo por encima de la cabeza y mientras la congregación se regocijaba por el poder sanador de Dios.
El mensaje final del campamento se tituló: “¡Marcha Adelante! ¡La Iglesia de Dios en Acción!” Este sermón se centró en la Esposa de Cristo, el Ejército Victorioso de Dios, y en cómo ella es ÚNICA, “única es… selecta para quien la engendró”(Cantares 6:9).
El campamento concluyó con un devocional que animaba a los asistentes a confiar en Dios mientras Él los guía hacia aguas más profundas, recordándoles que no teman adentrarse en las profundidades, sino que sigan la dirección de Dios con fe.
Antes de que terminara el campamento, los asistentes ya preguntaban cuándo podríamos volver. Se están haciendo preparativos para seguir reuniéndonos con estas almas hambrientas en Hawái. Pedimos oración para que Dios abra puertas para que Su Iglesia se establezca firmemente en el hermoso Estado de Aloha.
¡A Dios sea toda la gloria por lo que ha hecho y por lo que aún está por hacer!
Un agradecimiento especial a quienes formaron parte del personal: Tim Griffin, Victoria Griffin, Hermano y Hermana Campbell, Hermano y Hermana Prince, Hermano y Hermana Solis, Hermanas Jada Nowling y Mage Hernández, y Hermano Joseph Reszel.



































